miércoles

Por nuestro bien

Un buen día a alguien se le ocurrirá de una vez por todas vaciar el bote lleno de pintura gris sobre la ciudad Los pequeños negocios desaparecen. Los tradicionales mercados se volverán canchas de fútbol u oficinas. No todos de acuerdo. Las marcas se devorarán entre sí hasta que sea sólo una, esto ya lo saben. Luego quitarán de las esquinas los nombres de las calles hasta que se olviden. Un código riguroso de etiqueta para cada hora del día de cada época del año nos regirá. Únicamente pantalones lisos en gama amplia de cafés, faldas tableadas a la rodilla en variedad de beige. Las frutas se venderán en papilla procesada y los niños llevarán bozal a la escuela, no podrán salir antes de ponerse el sol. Aprenderán contaduría usando un saco de frijoles que les prestan al entrar; cinco frijoles un haba, diez habas una lenteja, hasta acabar con las leguminosas. Quien más tenga come. La exposición pública de flores estará penada, sonreír a un desconocido será ofensa. Se instaurará un sistema de depuración demográfica basado en el consumo excesivo de todo. Se exhibirá mensualmente las fotografías familiares, casa por casa, en museos de asistencia obligatoria. Se recortará el cabello de las señoritas por considerarse impúdico y poco práctico. Se dosificará el tiempo que puede pasar un hombre despierto. Las conversaciones deberán limitar sus temas a clima y deporte. Los árboles se cubrirán con mantas. Se reduce el duelo por luto a tres días. Los perros permanecerán en cajas. Sólo hay café o agua. Ningún río correrá fuera del tubo. Los holgazanes serán expulsados. Se escupirá sobre el nombre de cualquiera que atente contra una máquina. Rezar es improductivo, intolerante y promueve la alienación. Se prohíbe el uso del azúcar y la sal. Las ventanas deben permanecer cortinas abajo. El sexo define género al que pertenece la persona únicamente. Cualquier rasgo de locura es medicable. Narrar se persigue de oficio. El verbo y plural de sueño desaparecen. Basura: objeto con antigüedad superior a cinco años. El registro de credenciales es obligatorio.