“porque soy un hombre de negocios, y no me gusta dar cuentas de lo que hago”.
No hay duda de que la visión empresarial es el tumor contemporáneo, una peste pegada a la avaricia natural del hombre que la multiplica y justifica.
http://impreso.milenio.com/node/8944843
lunes
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada