sábado

¿Jesús-claus es simpático pero y si soy ateo?

Podría regalarles la misma crítica que se viene pregonando desde hace años desde distintos medios sobre la navidad: a la gente ya no le interesan los valores originales que impulsaban tan antigua tradición, ahora sólo importa demostrar afecto a través de objetos que compramos con míseros aguinaldos que van a dar a las arcas de todos los señores Scrudges del mundo, según me han dicho. En vez de eso les doy el…

Manual del ateo o mal practicante del catolicismo para sobrevivir a la navidad y no sentirse afectado por las prácticas religiosas que las abuelas, tías y mamás (en general toda persona que se siente sola o cercana a la muerte y busca quedar bien con Dios en caso de que exista) obligan a hacer durante las fechas navideñas y otras monadas

Posadas:

  1. No, las posadas no son un pre-copeo navideño. Representan las distintas etapas del peregrinaje de José y María por las poco hospitalarias tierras de Nazareth en busca de un lugar cómodo para el nacimiento del hijo de dios, amén.
  2. También son un interesante pretexto para echar la chela con los cuates y el café (previo piquete rompopero) con la familia.
  3. De ser posible absténgase de colocar colación dentro de la piñata. Los invitados la incluirán con gusto en su bolsa o cono con dulces pero en cuanto lleguen a casa la olvidarán en el armario hasta la próxima navidad. Todo el mundo sabe que la terminarán heredando los nietos de sus hijos. Sólo no lo haga.
  4. Antes de que la piñata, símbolo del mal con sus siete pecados capitales, se rompa arrojando su contenido a la multitud, advierta a sus invitados de las deliciosas limas, cañas, tejocotes tiernos y jícamas que podrían partirles la cabeza.

El árbol

  1. Tomé en cuenta que las esferas son una excelente arma en caso del típico pleito familiar que dividirá a la familia unos cuantos años.
  2. Al elegir su árbol haga un balance entre su cartera, el espacio en la sala, la conveniencia ecológica, el traslado y la manera en que se deshará de él. Si ya lo compró procure no recordar la versión artificial que guarda en el armario hasta enero.
  3. Recuerde, encender las luces del árbol no forma parte de los ritos tradicionales, no haga berrinche si lo encienden sin que usted esté. Tampoco si en algún punto de la jornada se prende en llamas por su mala instalación eléctrica o por la negligencia con que conectó cinco series en la misma extensión.

La cena

  1. Si es de los de familia esmerada, todavía hacen romeritos, bacalao, ensalada de manzana y su buen pavo, considere darle un giro a su vida. Desestrésese pidiendo una pizza.
  2. Si es de los que suelen cenar al azar, esto es recorrer la ciudad esperando encontrar una mesa libre en algún restaurante, varíe la rutina explorando lo que hay en las alacenas o aprenda a usar su horno. Su estómago no se lo agradecerá pero evitará la molestia de terminar cenando sopa instantánea después de una infructuosa búsqueda.
  3. Durante la comilona evite en la medida de lo posible entrar en conflicto abordando temas incómodos como religión, política o herencias, más aún si el futuro difunto está presente.

La misa

  1. La misa de Gallo se efectúa horas antes de la tan mentada pachanga. Procure acompañar a la familia sin olvidar llevar su niño dios para que el cura le dé su santificada y así sus arrullos no sean en vano.
  2. Permanezca serio y respetuoso en el transcurso del ritual. Hágase un favor a usted mismo y evítese mover los labios pretendiendo que sabe las letanías para que los demás no lo miren feo. En la casa de dios hasta los ateos caben.
  3. La eucaristía es un ritual que simboliza la resurrección de Jesucristo, él transmuta pan (la oblea) y el vino (salud) en su carne y sangre respectivamente. Bajo ninguna circunstancia se forme en la fila pensando que es una muestra gratis para promocionar las que venden afuera.

Los regalos

  1. Las envolturas son una gran herramienta que nos permite generar suspenso en la reacción de los convidados pero no lo empaque como si el regalo tuviera frío. Hará perder menos tiempo y será menos frustrante encontrar un par de calcetines dentro.
  2. El mejor regalo es útil, bonito, bueno y barato pero no lo venden en ningún lado.
  3. ¿Hay un límite decoroso en el precio de los regalos? Si no puede regalarle tiempo a su familia deslice la de plástico hasta quebrar economías internacionales, hay que mantener el espíritu verdirojo-jo vivo.

Estos breves consejos impedirán su deserción en las filas de felices y santos peregrinos, le permitirán pasar horas de calidad con sus seres amados y harán de este desfile de bondad algo llevadero. Haga sus compras tarde, no importa lo que haga siempre se le olvidara algo de último momento. Felices fiestas. Paz en la tierra y a los hombres con mayor capital. Feliz Navidad™, próspero año (¡ja!) y felicidad (sea dónde sea que se encuentre).

No hay comentarios:

Publicar un comentario