Piense en la suave brisa que acariciará su cabello mientras intenta alcanzar el fondo del acelerador, la adrenalina subiendo por su interior hasta producirle una orgásmica explosión en el cerebro. Imagine las innumerables ventajas que le traerá la posesión de tan prestigioso objeto: ¿Que Susanita ya se tiene que ir a casa y no hay quién la lleve? Un valeroso caballero no sabrá desaprovechar tan evidente ocasión de demostrar sus atributos motorísticos ante sus congéneres, Susanita le estará más que agradecida; Olvide aquellas noches de farra con la incertidumbre del regreso a casa, basta con un buen motor, ánimo, pericia y un paquete de mentas, por aquello del alcoholímetro, para poder disfrutar de los mejores antros, cantinas, bares y pubs de la ciudad sin temor a quedar varado a las tres de la mañana en cualquier cafecito 24 horas.
Recuerde, es preferente permanecer solo en la mayoría de sus recorridos, pues es de mal gusto ir acompañado, resta presencia y sutileza al vehículo. Si el peso de la soledad lo agobia, tomé su celular (sabemos que puede pagarlo, después de todo ¡tiene un auto!) y tenga una amena conversación con algún amigo, pariente o novia. (la de su preferencia, sabemos que tiene varias y que puede pagarlas, después de todo, ¡tiene un auto!) ¿Temor a chocar? Para nada. Nuestros automóviles son tan modernos que le evitan la torpe incomodidad de mantener ambas manos en el volante, además, confiamos en su habilidad y pericia, dignas de un corredor de fórmula uno.
La limpieza de su auto nos preocupa, ya sea que usted o alguien a su mando lo limpie (idealmente dos modelos en bikini) asegúrese de no escatimar recursos para mantener al bodoque brillante. Elija siempre un chorro potente de manguera por encima de la inútil cubeta. Use el sentido común: más agua, más limpieza. Por nuestra parte contamos con una amplia gama de productos para el encerado, brillo y pulido.
Comparta la alegría de tener auto con su prójimo. Hágase notar con un fuerte y agudo tono para su bocina, será la envidia de la colonia. Administre y reparta amor a donde quiera que vaya con un ruidoso y oxidado mofle, con su suave run-run no sólo avisará que llega o se va, además, arrojará al entorno un dulce aroma a gasolina quemada con mucho aceite !mmmm¡
Aproveche la más mínima oportunidad para utilizar su carro, debe mantenerlo en constante operación para que no pierda velocidad y empuje. Arranque, frene, miente la madre, toqué el claxon y ha llegado a la tiendita, cargué gasolina y siga. Acelerador a fondo que el horizonte aún está lejos. Siga, acelere, esquive un alto o dos, no pare, derrápese, a fondo y hasta la cocina, súbale a la música, encienda las luces, una chela o dos, arranque, rápido, a la izquierda, por el camellón, por la banqueta, suba, casi un choqué, casi nada, siga y si alguien le dice algo sólo recuerde las palabras de aquél sabio hombre: "¿y qué? !no he chocado¡" Haga lo que haga no suelte el volante. Recuerde, usted es el mejor accesorio de su auto.
[1] Los cruces se distinguen del resto de la pista por ser perpendiculares a otra calle o avenida, tienen una sección con rayas, blancas o amarillas, y son parte importante del ambiente natural de la retrógrada especie de a pie.
[2] : El semáforo suele frenar nuestra larga carrera hacia el triunfo, la felicidad y la gloria. Dentro de lo posible tenga especial cuidado en ignorar sus inútiles restricciones.
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