sábado

Amigo conductor….

Siéntase orgulloso de ser uno más de los satisfechos dueños de algún medio de transporte privado, ya sea camioneta, bocho o mustang, las flamantes cuatro llantas de su intrépido bólido lo llevarán a cualquier lugar al que necesite llegar dentro y fuera de esta populosa megalópolis.

Despreocúpese de aquellos horrendos bochornos subterráneos de la limosina naranja. ¿Para qué pasar malos ratos encerrado en un pesero en mitad del tráfico cuando puede disfrutar del confort y exclusividad de un buen vehículo, ¿tráfico? relájese, recline el asiento y endúicese los tímpanos con un poco de su música favorita o refresque el cogote con una bebida y ¿por qué no? dese tiempo de disfrutar esa novela que tanto ha postergado con el pasar de los años.

Piense en la suave brisa que acariciará su cabello mientras intenta alcanzar el fondo del acelerador, la adrenalina subiendo por su interior hasta producirle una orgásmica explosión en el cerebro. Imagine las innumerables ventajas que le traerá la posesión de tan prestigioso objeto: ¿Que Susanita ya se tiene que ir a casa y no hay quién la lleve? Un valeroso caballero no sabrá desaprovechar tan evidente ocasión de demostrar sus atributos motorísticos ante sus congéneres, Susanita le estará más que agradecida; Olvide aquellas noches de farra con la incertidumbre del regreso a casa, basta con un buen motor, ánimo, pericia y un paquete de mentas, por aquello del alcoholímetro, para poder disfrutar de los mejores antros, cantinas, bares y pubs de la ciudad sin temor a quedar varado a las tres de la mañana en cualquier cafecito 24 horas.

Preocuparse por dejar el carro en cualquier calle oscura o temible está más pasado de moda que los zapatos de plataforma y el fleco estilo "flans" pues, como usted sabe, hemos construido cientos de miles de estacionamientos a la salida de negocios y plazas perfectamente iluminados toda la noche, resguardados por hombres fuertes, feos y formales que no dudarán dar su vida por su valioso automóvil. En los bares puede encontrar a su franelero o valet parking de confianza que luchara a capa y espada contra aquellos impíos que osen acercarse. Por si fuera poco siempre tiene la opción de protegerlo con una buena alarma y un sistema de localización. No se apure por sus amortiguadores pues nuestras bien pavimentadas avenidas, calles, callejuelas y callejones le proporcionarán el más liviano y suave de los trayectos.

Recuerde, es preferente permanecer solo en la mayoría de sus recorridos, pues es de mal gusto ir acompañado, resta presencia y sutileza al vehículo. Si el peso de la soledad lo agobia, tomé su celular (sabemos que puede pagarlo, después de todo ¡tiene un auto!) y tenga una amena conversación con algún amigo, pariente o novia. (la de su preferencia, sabemos que tiene varias y que puede pagarlas, después de todo, ¡tiene un auto!) ¿Temor a chocar? Para nada. Nuestros automóviles son tan modernos que le evitan la torpe incomodidad de mantener ambas manos en el volante, además, confiamos en su habilidad y pericia, dignas de un corredor de fórmula uno.Le recomendamos tener cuidado con los peatones. Generalmente se les conoce por su vulgar y rudimentaria manera de conducirse. Como usted sabe no emplean gasolina, impidiendo un mayor crecimiento económico en sus países. Desafortunadamente está discapacidad motriz no ha sido erradicada en ningún lado. Los ya mentados transeúntes desgastan sus músculos de sentarse en primitivos pasos que a la larga terminan por deformar sus miembros, impidiéndoles mantener la sutileza del amortiguamiento lípido gluteal inherente a la condición humana. Como conductor puede lidiar lo menos posible con ellos acelerando en cada cruce[1] que vea sin importar el color del semáforo[2], ellos tratarán de impedírselo interponiendo su detestable presencia cosa que se soluciona con un ligero llegecito de lámina. Muchos en su intento por evolucionar terminan retrocediendo todavía más, nos referimos por supuesto a los ciclistas que en su intento por imitar la velocidad del carro no hacen más que ofender a la poderosa industria utilizando tecnología ya superada desde hace siglos. No se deje engañar, son peatones con rueditas, generalmente más estorbosos dado que en su afán imitativo invaden el espacio vital de nuestros vehículos.

En caso de tener un accidente, digamos un choque con algún camarada motorizado, llame a su compañía de seguros, la que seguramente le asegura estar seguro de no pagar un sólo peso por el siniestro. Cumpla con sus cuotas, uno nunca sabe lo que puede pasar. En este apartado no se cuentan los mal llamados atropellos pues es bien sabido que no hay consecuencia legal alguna ya que forma parte del programa gubernamental de depuración demográfica. Este programa exime a automovilistas desde hace varios años, pues se ha obligado a los fabricantes a utilizar materiales tan resistentes que el cinturón de seguridad resulta un lujo.

La limpieza de su auto nos preocupa, ya sea que usted o alguien a su mando lo limpie (idealmente dos modelos en bikini) asegúrese de no escatimar recursos para mantener al bodoque brillante. Elija siempre un chorro potente de manguera por encima de la inútil cubeta. Use el sentido común: más agua, más limpieza. Por nuestra parte contamos con una amplia gama de productos para el encerado, brillo y pulido.

Comparta la alegría de tener auto con su prójimo. Hágase notar con un fuerte y agudo tono para su bocina, será la envidia de la colonia. Administre y reparta amor a donde quiera que vaya con un ruidoso y oxidado mofle, con su suave run-run no sólo avisará que llega o se va, además, arrojará al entorno un dulce aroma a gasolina quemada con mucho aceite !mmmm¡

Aproveche la más mínima oportunidad para utilizar su carro, debe mantenerlo en constante operación para que no pierda velocidad y empuje. Arranque, frene, miente la madre, toqué el claxon y ha llegado a la tiendita, cargué gasolina y siga. Acelerador a fondo que el horizonte aún está lejos. Siga, acelere, esquive un alto o dos, no pare, derrápese, a fondo y hasta la cocina, súbale a la música, encienda las luces, una chela o dos, arranque, rápido, a la izquierda, por el camellón, por la banqueta, suba, casi un choqué, casi nada, siga y si alguien le dice algo sólo recuerde las palabras de aquél sabio hombre: "¿y qué? !no he chocado¡" Haga lo que haga no suelte el volante. Recuerde, usted es el mejor accesorio de su auto.


[1] Los cruces se distinguen del resto de la pista por ser perpendiculares a otra calle o avenida, tienen una sección con rayas, blancas o amarillas, y son parte importante del ambiente natural de la retrógrada especie de a pie.

[2] : El semáforo suele frenar nuestra larga carrera hacia el triunfo, la felicidad y la gloria. Dentro de lo posible tenga especial cuidado en ignorar sus inútiles restricciones.

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