lunes

Crónica de un viaje a tropezones: (Cap. 3 Llegada a Tuxtla)

Primera hora. Las piernas se me entumen, la imposibilidad de reclinar mi asiento hace imposible el dormir, el camión apenas salió del centro.

Cuarta hora. Hipnotizado y maravillado por la noche de Morelos, casi arañando las ventanas de emoción para intentar abrirlas y sentir un poco de viento; sus estrellas, las del cielo y las que se reparten por el horizonte, las que guiñan en lo alto y las que hacen presentir ciudades y pueblos en la lejanía. La señora a mi lado ronca como si serruchase madera. Me pongo los audifonos para disfrutar de la noche y el conductor decide que es buen momento para poner una película, el nuevo héroe de acción hindú: más poderoso que Rambo, más rápido que Bruce Lee, más mamado que Jean-claude Vandamme, más iracundo que Steven Seagle él es: Radhe

Juzguen por ustedes mismos.

Sólo tres cosas:

1. ¿Qué héroe de acción se pone a bailar y cantar repetidas veces mientras salva al mundo?

2. Los diálogos son torpes y tortuosos, ni siquiera es de esas películas que de tan malas dan risa, es mala a secas como pisar mierda descalzo.

3. Tiene tantos efectos especiales que ni Chuck Norris en la realidad se le acerca.

Décima hora. Después de fumarme todas las películas de acción que puso el socabronazo del chofer puedo ver el cielo y finalmente jetiarme como dios manda. Sin uhs y ahs de los compañeros viajeros.

Duodécima hora. Despierto y estamos llegando. Algunos dicen que falta no más de hora y media para llegar a Tuxtla. Pasamos una, dos, tres gasolineras y yo con está maldita hambre, habrá que aguantar. El camión devora metros y metros de pavimento, de pronto se detiene por completo. La gente se inquieta pasados quince minutos, algunos bajan a fumar, hago igual. Una señora comienza a rapear un regaño para el chófer, bien merecido lo tiene, el tarugo no se dio cuenta de la fuga en el tanque de gasolina. Casi dos horas de espera mientras su chalán va por un poco a la tercera estación que pasamos. Casi dos horas de calor endiablado, humo y rap menopausistérico después nos volvemos a mover,

Llegamos a Tuxtla. R. supuestamente me espera en la estación.

2 comentarios:

  1. En realidad tu problema está en que Radhe es el nuevo superhombre, todos debemos bailar mientras salvamos el mundo y cantar una canción.
    Todavía no me decido, una de dos, o eres un pésimo agente de viajes porque te va de la verga ¡o! eres muy bueno porque tus viajes están llenos de aventuras.

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  2. Creo que un poco de ambas, estás son las cosas "cagadas" espérate a las malas.

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