miércoles

Crónica de un ciclista novel.

El lunes anterior fue un día bastante productivo, aparte de por fin poner orden en mi cuarto fui por mi bicicleta. Ya tenía un rato haciéndome ilusiones de comprarla pero soy malísimo para eso del ahorro:

-¿Oiga joven no le interesan unos tenis viejos?
-¡Venga!

-¡Mira tacos de cochinada diez por cinco!
- Ni sabes qué es la cochinada.
-Que mas da, igual alimentan ¿no?

No hay duda, caminar por esta ciudad se ha vuelto un peligro constante para los bolsillos de aquellos que como yo no saben controlar sus impulsos mercantiles o que padecen este problema mejor conocido como comprador compulsivo. A cada rato regreso con los bolsillos llenos de pura tarugada y de monedas o billetes nada, que los últimos éxitos de esto, que un yoyo, que bolas de hidrogel, etc.

Precisamente la obtención de la bicicleta en cuestión fue consecuencia de mi problema de arrojo consumidor. Me encontraba con una amiga en una casa de empeño ( primer error, nunca lleves a un c.c. a esos lugares, es que dan todo tan barato ;( ) revisando teles cuando la vi; estaba ahí, arrumbada junto a otra veintena de pedaleras oxidadas viéndome con su sensual cuadro, con ese manubrio tan alto, tan choper, ya le hacía falta una buena embarradita de grasa y aunque ya tenía las llantas algo aguadas se veía luego luego que todavía le faltaban unos años de luchita cumplidora. Camine hacia ella decidido a rescatarla de entre tanto cacharro viejo y helo ahí, damas y caballeros, el soquete número uno de la tierra lo vuelve a hacer...sólo que aún no lo sabía. (chan chan chaaaaaan)

La cosa es que aparté el cacharro con la mitad de la pasta. Intenté ir por ella un par de veces pero la tienda de empeño no abre los fines de semana. Por fin tuve un día entre semana libre para lanzarme. Pagué hice todo el trámite y me hice dueño de una larga lista de problemas:

1. Asiento zafado o desremachado.

2. Guardabultos del siglo XVIII de herrajes suntuosos, pesados y estorbosos. (Su anterior dueño,l un conde francés radicado en México murió después de sorprender a una de las criadas manteniendo relaciones lésbicas con su propia esposa, la duquesa quién además le ocultaba la existencia de un hijo bastardo que tuvo con un panadero de Lyon quien vivía [el hijo no el panadero] dentro del guardabultos ya mencionado. El conde perplejo al descubrir el absurdo existencial que tanto ¿cacareaba, croaba, predicaba, murmuraba, culisurraba? Becket tomó su arma de fuego y la engulló con todo y bala muriendo así por envenenamiento con plomo sin tener oportunidad siquiera de disparar)

3. Cadenas duras y sin grasa ( rígida sin lubricación, como le gustan, amable lector)

4. Llanta trasera desinflada.

5. Dos cadenas atadas al manubrio y atoradas con los cables del freno de mano de tal forma que no se pudieran sacar.

6. Un conductor inexperto en andanzas bicíclicas citadinas (no, momento ese lo puse yo, más bien ¿qué culpa tiene la estaca si el sapo salta y se ensarta?)

Total, terminé recorriendo buena parte de la Doctores en busca de un taller de bicicletas mismo que encontré sobre Eje central y Manuel Payno al que efectivamente le hago publicidad. El encargado es una persona afable y bastante agradable, le pedí le diera una revisión general la cual transcurrió excesivamente rápido. Le pedí quitará el molesto guardabultos y lo vendiera como alfombra voladora al primer incauto que encontrase. Tuvo que cambiar la cámara de la llanta trasera, la curiosidad me ganó, me acerqué y...

- Oiga, yo la verdad en esto de las bicis soy nuevo, ¿para qué sirve la cámara de la llanta?

Pensativo y alzando la vista al horizonte me dijo después de un momento en el que se detuvo a observar un libro que llevaba en las manos:

- Haga de cuenta que las llantas son como un libro entonces la cámara vendría siendo lo que son las páginas y el caucho, osea la llanta sería el forro.

(OOOOOOHHHHH!!!!!!!) Yo sinceramente admiro la comparación.

Después me dice:

- Oye y está bici te la vendió un señor de pelo largo, canoso con bigotes.
- Mmmm, no ¿Por qué?
-Ah, no, nomás. Es que el luego venía a repararla aquí. ¿Dónde la compraste?
-En una casa de empeño aquí adelantito.
-Pues con razón, no pues si es así namás no vayas a perder los papeles. Lo que pasa es que esté señor era medio raro. Según yo era como un chamán o un brujo, algo así. La verdad no sabría decirte como de qué, pero traía unos collares con símbolos raros y se dice mucho de él por acá.
- (gulp)[sic]
-Ajá, pero bueno cualquier cosa tu la compraste derecho ¿no?
-Pues sí.

Una vez reparada la lleve a dar un paseo camino al cantón. El camino fue un suplicio principalmente por el asiento flojo y la cadena sin grasa. Fui al cerrajero a que abrieran los candado-cadenas pero ni él, ni su hijo, ni el Tío "lento" que ayuda con el negocio familiar de vez en cuando, ni la Esposa, ni el otro Tío ni todos juntos pudieron abrir las cerraduras. Tuvimos que cortarlas y así quedó cada vez más livianita la niña. No la pensé dos veces, me la llevé a que le dieran una segunda opinión a otro taller y será que ya me hicieron güey, que tengo mala condición física y músculos de lagartija en las piernas o que de plano si tiene alguna maldición la bici pero me dijeron que había que cambiarle un buen de cosas, desarmarla y engrasarla y afinarle los frenos, etc. etc. etc.

Mejor me cure en salud y la mande pintar de una vez, no vaya a ser que en una de esas me encuentre al exdueño y, ahora sí, me eche el mal de ojo famili-sais.

-------------------------------------------------------------------------------------------------
Opdeit:

Hasta la fecha la bici maldita que responde a nombre de "gina" ha requerido 3 visitas al taller por motivos diversos y burros como un pedal zafado, el manubrio baila al igual que el asiento, lo que necesito es una llave de perico ¿voluntarios?.

Opdeit dos:

Después de diversos y dramáticos esfuerzos por reintegrar la puta bici al tránsito citadino en óptimas condiciones, (Choques, caídas, desinfladas, raspones, moretones, cadena rota, pedales nuevamente jodidos, manubrio roto, salpicadera enredada a la llanta) comienzo a sospehar que sí está embrujada :( )

2 comentarios:

  1. Apoyo la admirable comparación. Hay en el mundo un montón de cámaras de bicicleta inservibles sobre los libreros.

    ResponderEliminar
  2. Más que desinfladas o que no sirven ni para dear una vuelta por la colonia romita. Saludos Aurora!!!

    ResponderEliminar